Email Marketing – Muy fácil ¿O no?

El #EmailMarketing es una forma rápida y sencilla de comunicarnos con nuestro público. Pero para asegurar ser leídos deberíamos evitar ciertos errores.

Escribimos nuestro mensaje, le damos un formato bonito con HTML y lo enviamos. Así de fácil es el email marketing. ¿O no?

En realidad, montar un buen mailing supone bastante trabajo antes de darle al botón de enviar. Podemos hacer muchas cosas mal que no solo pueden perjudicar nuestra reputación, sino que además pueden tener consecuencias legales que conllevan importantes multas. Hoy queremos explicaros dónde tenéis que estar más atentos para que el mailing informal no os salga mal.

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No tener en cuenta lo que busca y quiere el receptor

 

Antes de enviar información por correo electrónico, tenemos que asegurarnos que sea de importancia para el usuario. Enviar material sin ningún criterio no sólo nos hace quedar mal, sino que además nos puede llevar rápidamente a listas de correo no deseado o spam.

Si tenemos varias noticias que comunicar es conveniente enviar la entrada con la información más relevante en el mailing, pero enlazarlo a nuestra página web para ampliar la misma.

Como un gran porcentaje de usuarios recibe y lee sus mails en el móvil, es conveniente usar diseños y plantillas aptas para una correcta visualización en móviles y con botones y links lo suficientemente grandes para evitar el fat finger effect que hace que cliquemos en un link cercano en vez del deseado.

Y no hace falta decir que el mensaje tiene que estar bien redactado, y los links todos activos, ¿no?

Usar Spam words

Gratis, llame ya, la mejor oferta. Esto son ejemplos de palabras que se deberían evitar en el cuerpo del mailing, pero especialmente en el asunto. Este tipo de expresiones es muy propio de spam con ofertas falsas y ya es detectado automáticamente por el proveedor del servicio de correo. El mensaje va automáticamente a la lista de spam. En GMKPress tenéis una tabla entera de palabras que no deberíais usar en el asunto de vuestro mailing.

Enviar demasiado o demasiado poco

Si publicamos mucho contenido en nuestra página o blog nos puede interesar enviar un mailing semanal para mantener nuestro público informado. Si lo enlazamos a la web también podemos incrementar el tráfico hacia ella. Un o dos mailings semanales son una buena periodicidad para que el público ni nos olvide, ni se sature. Si agobiamos el usuario con demasiada información y varios mailings diarios, es posible que se dé de baja de nuestra lista de contactos o que nos acabe marcando como spam. En cambio, si enviamos con poca frecuencia pero a listas que incrementan mucho entre un mailing y otro, podremos ser entendidos como fuente de spam. Lo mejor: enviar regularmente a listas que van creciendo poco a poco.

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Enviar información a contactos que no nos la hayan solicitado

Recopilar datos de contacto es un trabajo largo. Requiere conocer al usuario, pedirle sus datos y el permiso para poder enviarle información comercial. La idea de comprar bases de contactos es tentadora. Pero cuidado. Enviar información a una lista de contactos comprada nos puede traer problemas. Especialmente porque no sabemos de dónde vienen los contactos. Las empresas dedicadas a la venta de contactos muchas veces obtienen los mails a través de robots que buscan los correos en miles de páginas web. De esta forma recogen muchos correos info@, pero también contactos trampa que solo son detectables por los robots de búsqueda de correos. Si enviamos información a ellos podemos acabar en listas negras de spam.

Para aquellos contactos que sí quieren nuestra información debemos incluir siempre la posibilidad de darse de baja de nuestra lista de suscriptores. Muchas plataformas de envíos de mailings ofrecen esta opción y no os tenéis que preocupar por quitar los correos vosotros.

Enviar información a contactos inexistentes

Es conveniente quitar de nuestra lista a los contactos inexistentes. ¿Cómo sabemos cuales son? Las métricas del email marketing distinguen entre hard bounces y soft bounces (rebotes duros y suaves). En los hard bounces, el mensaje no se ha podido entregar por motivos permanentes, como sería el caso de una dirección de correo inexistente. Los soft bounces pueden haber sido provocados, por ejemplo, por una bandeja de entrada llena. Es un fallo temporal y todavía no es motivo suficiente para borrar la dirección de nuestra lista. Pero si enviamos repetidamente información a contactos inexistentes también podemos acabar en las listas de spam.

Escoger un mal momento de envío

Podemos decidir libremente cuando queremos enviar nuestro mensaje, y debemos escoger muy bien el momento de envío. Los estudios sobre cual es el mejor momento para enviar mailings varían considerablemente en sus resultados. Aparentemente, el 23,8% de las aperturas se da en la primera hora después de la recepción. Pero según GetResponse el día en el cual nuestros mails generan más engagement es el jueves.

Ya veis que hay muchísimos puntos a tener en cuenta en email marketing. Pero si tenemos controlados algunos detalles, ya podemos darle a enviar sin miedo.

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